Sebastián González

Sebastián González nació en 1978 en Gral. Roca, Río Negro, lugar en el que reside actualmente. Ha publicado Criaturas (Libros Celebrios, Neuquén, 2004), Confortablemente adormecido (Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2009), inclinación corporal (Arte al acecho ediciones, Gral. Roca, 2012), Chico Vudú (Arte al Acecho Ediciones, Gral. Roca, 2016), la plaqueta Spaghetti Western (Arte al Acecho/Revista Signos, 2017) y Yashin (Espacio Hudson Ediciones, Rada Tilly, 2018). Integró el grupo Celebriedades (2003/2007), con quienes recorrió gran parte de la Patagonia Argentina ofreciendo su espectáculo poético/humorístico/musical y co-editó la revista cultural Hay animales ahí/Arte al acecho (2012/2014). Fue becario de la Fundación Antorchas (Lago Puelo, 2004) e integró las antologías Última poesía argentina (Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2008); Desorbitados, Poetas novísimos del sur de la Argentina (Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires, 2009); Si Hamlet duda le daremos muerte/Antología de poesía salvaje (Libros de la talita dorada, City Bell, 2010); Poesía/Río Negro, Vol. II (Fondo Editorial Rionegrino, Viedma, 2015) y 53/70, poesía argentina del Siglo XXI (Editorial Municipal de Rosario, Rosario, 2015). En 2016 fue invitado al Festival Internacional de Poesía de Rosario.


chamán

podés seguir disponiendo de todo tu arsenal en contra mío
pero quiero que sepas
que logré el equilibrio
y la armonía total.
vibré en otra cuerda y me limpié entero

si te callaras un poco y miraras hacia el cielo
verías que la noche es negra
y profunda
y las estrellas son muchas.
el viento es fresco
viento de la costa

podés disparar directamente acá
mirá mi dedo
acá

me dejé fluir y percibí un hecho energético
acepté
una verdad irreductible

ahora soy pura mística
una endemoniada máquina recicladora de mierda.
lo convierto todo en amor
en amor

la noche es negra
es profunda
la estrellas son muchas…
esa cosa que se erige monumental y blanca junto a la puerta
lo enfría todo

shhh
escuchá
escuchá el motor

mirá esas botellas de plástico colgando del peral
mirá la parra
cartones en el piso
escombros
glamour

puedo quedarme sentado acá afuera durante horas
puedo matar un mosquito en plena oscuridad.
me valí de un elemento externo con el fin de obtener una percepción peculiar
y alcancé un estado de realidad no ordinaria

escuchá la chapa enfriándose
las hojas
escuchá el viento pasándote información
datos sensoriales

ahora estos son mis dominios
mi reino particular

escuchá

por acá los animales andan todos sueltos, mujer
todos sueltos

ahhh… soy un romántico

vi la dilatación en progreso, la joya marmolada
la iluminación celeste y fría…
en este momento podría recorrer toda china caminando
y ofrecer mis servicios por una jarra de vino
un cuenco de arroz
opio

yo te propondría que te calmes un poco
que escuches el flujo de los acontecimientos

shhh
silencio

podés llamarlo como quieras:
llamalo “reacomodamiento íntegro de los esquemas vitales”
“supervivencia”, porque fumé colillas y robé sobrecitos de sal

mirá mi dedo:
tengo tanto para dar

esto es dialéctica nómade, mujer
la explosión del elemento y mis desperdicios yéndose para siempre

la noche es negra
es profunda
viento
viento de la costa

shhh

escuchá

escuchá



Un relámpago te cegó

un relámpago te cegó
y estás sentado en el piso del baño
con las piernas cruzadas.
te estás vaciando

te acordás que soñabas. soñabas que al tacto preciso de tu mano por sobre una zona erógena femenina obtenías respuestas óptimas para con tu accionar

ahora tu mano está bien adentro en la garganta
activando la zona sensible:
te estás vaciando

no tenés nada interesante para decir salvo que te acordaste de un corto noruego de trasnoche y te bajaron las defensas

todo es relativo

ves tu nombre impreso en una boleta de servicio y no pensás nada.
te despertó la vejiga y perdiste la serenidad
te temblaron las piernas

sos tan inofensivo…

soñabas cómo poder cambiar la representación mental de lo que te rodea ya que habías concluido que no tenés doble fondo

los vómitos tienen sentido:
expeler
trabajar la zona hepática

la culpa no existe

soñabas con restos diurnos y en el sueño ella te hablaba
pero ahora ni siquiera podés mantener firme la mano.
la mente te hizo paf

el secador de piso te cruza el omóplato derecho
y ves delante tuyo los granos de arroz blanco, la pulpa
toda la riqueza latente de tus entrañas

estás tirado.
hay que llamar
y avisar que no vas

a ver: hondo

aaahhh

exhala lo malo, aspira lo bueno
exhala lo malo, aspira lo bueno
exhala lo malo, aspira lo bueno


Chico Vudú


El endurecimiento, la pérdida del estado inicial. En el umbral de la expansión el Chico Vudú es una pieza móvil, sin el alta médica y con prospectos tirados junto a la cama, frascos vacíos, la esquizofrenia todavía sin catalogar. El escenario en llamas: el Chico Vudú y la euforia, el Chico Vudú y el Flower Power
Los datos del muerto: 38 años, tez morena, ojos verdes. Uno imagina el desarrollo químico y después el milagro, ese susurro que es como un pinchazo que busca el torrente sanguíneo y entonces la parálisis, la revolución que es un ritual extraño. El Chico Vudú, el Chico Vudú…
Uno también imagina fotos y la pericia científica, el voltaje y la excitación. Una Fender Stratocaster prendida fuego, la palabra “tumba”
El sonido de una cuerda de acero estirada hasta la médula y una luna de color rojo. El Chico Vudú semidesnudo sobre un catre de hierro y el equipo forense a su alrededor analizando el fundamento que debería explicarlo todo, buscando la huella que finalmente armará una hipótesis falsa. El delirio, el viaje, caer rendido sobre un colchón viejo en una pensión olvidada al fondo de un pasillo por el que ya no transita nadie
Los datos del muerto: la alucinación, el componente mágico… Una intensidad fuera de lo normal y el misterio que no va a aclararse nunca. El Chico Vudú y los derechos civiles, el Chico Vudú y el Black Power
La rigidez de la carne, la gota que humedece el iris. Un arrebato estimuló el lóbulo temporal y al Chico Vudú la manía depresiva le llegó hasta los huesos. Tocó fondo. Algo terrible: la huella digital, la controversia médica
El Chico Vudú, el Chico Vudú
el sueño, la profecía
un círculo de flores blancas

De Chico Vudú, Arte al Acecho Ediciones, 2016


Si querés bajar más material de Sebastián González

> Descargar